Aumenta el compromiso de los estados mientras avanzan las negociaciones del Tratado

La quinta ronda de negociaciones ha estado marcada por la participación proactiva de varios estados; aunque también han sido múltiples los intentos por apartar a la sociedad civil del proceso.

La pasada semana, el Grupo de trabajo intergubernamental de composición abierta de la ONU (GTO) para el Tratado sobre las corporaciones transnacionales y otras empresas con respecto a los derechos humanos celebró su quinta ronda de negociaciones, tras una intensa semana de conversaciones. Varios estados hicieron contribuciones significativas para pulir el texto de la versión revisada del borrador, mostrando una mayor predisposición para el desarrollo de normas vinculantes internacionales que fijen la responsabilidad jurídica de las grandes empresas.

Puntos destacados de las negociaciones

Entre las discusiones sobre el texto, el ámbito de aplicación del Tratado sigue siendo el tema más controvertido. Este punto determinará el tipo de compañías sobre las que se aplicará el Tratado, así como los derechos humanos que abarcará.

“Resulta especialmente complicado resarcir los crímenes perpetrados por las empresas transnacionales; por lo que es fundamental que el texto se enfoque en estos puntos. La actividad de las corporaciones tiene un importante impacto sobre todo el espectro de los derechos humanos. Esto incluye el reconocimiento de derechos como el derecho a la tierra y a las semillas, como recoge la Declaración de la ONU de derechos de los Campesinos y de otras personas que trabajan en zonas rurales. A pesar de las acaloradas discusiones que ha generado, hemos logrado dar un paso adelante en las negociaciones. En la sexta sesión, los estados deberán trabajar para lograr un mayor acercamiento en estos temas”, ha dicho Felipe Bley-Folly, coordinador de justicia de FIAN Internacional.

Algunos estados lamentaron la falta, en la versión revisada del borrador, de muchas de las observaciones y propuestas de los movimientos de sociedad civil y las comunidades afectadas, que se recogieron en sesiones previas. En este sentido, se ha pedido a la Misión Permanente de Ecuador, a cargo de compilar y facilitar el borrador, que reconsidere el contenido clave recogido.

Por primera vez en 5 años, algunos de los estados miembros de la UE han hecho contribuciones concretas al contenido del texto (como España, Francia y Bélgica). En sesiones anteriores, estos estados únicamente participaron para bloquear o mostrar su rechazo al proceso. 

“Es un cambio positivo que demuestra que estos estados han entendido la relevancia de negociar los parámetros internacionales en este asunto y están dispuestos a contribuir desde la experiencia de su legislación nacional o mediante consideraciones en sus países", ha dicho Ana María Suárez Franco, representante permanente de FIAN Internacional para la ONU.

En los últimos días, Brasil y China, apoyados por Rusia, han sugerido la retirada de los movimientos de sociedad civil de las negociaciones. Afortunadamente, la petición ha sido rechazada gracias a la firme oposición de la UE, Cuba y Egipto, junto con otros estados.

“Como han subrayado estos estados, se trata de negociaciones intergubernamentales, lideradas por los estados, pero que cuentan con la incalculable contribución de la sociedad civil. Seguiremos monitorizando el proceso desde cerca, preparados para actuar en el próximo borrador”, ha concluido Stephan Backes, coordinador del Consistorio OET.

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