| 20-12-2018

Tierra y justicia para familias campesinas de Marina kue, Curuguaty

Docenas de familias denuncian la falta de atención de parte del Estado paraguayo para resolver la situación de tierras.

La Plataforma Social de Derechos Humanos, Memoria y Democracia de Paraguay, junto con  FIAN International, visitó la comunidad de Marina kue  y realizó una verificación de la situación que está viviendo el pasado 1 de diciembre. Esta se encuentra en estado de ocupación desde la masacre de Curuguaty hace 6 años.

El dia 15 de junio de 2012, 17 personas—once campesinos y seis policías—murieron durante un operativo fiscal-policial con fines de desalojo, efectuado contra familias campesinas sin tierra que habían ocupado un predio conocido como Marina Kue, en el distrito de Curuguaty. En julio de 2016, a través de un juicio repleto de arbitrariedades, once personas campesinas fueron condenadas con penas y medidas de hasta 35 años de prisión. La muerte de campesinos y las denuncias de violaciones de derechos humanos nunca fueron investigadas por el Ministerio Público. El 26 de julio de 2018 la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia revocó las condenas contra los campesinos y campesinas.

La “masacre de Curuguaty” se ha convertido en uno de los casos más graves de violación de derechos humanos y criminalización en lo que respecta a las luchas sociales en América Latina. En el trasfondo  de dicha situación, se encuentra la demanda del acceso a tierra y a alimentación adecuada.

Reclamando la tierra para vivir con dignidad

Desde hace 15 años, campesinas y campesinos en la región de Marina kue están reclamando la transferencia de tierras a los sujetos de la reforma agraria ya que se trataría de tierras mal habidas, es decir, tierras destinadas a la reforma agraria, pero apropiada ilegalmente por latifundistas. La Constitución Nacional del Paraguay ordena, en los artículos 114-116, la implementación de la reforma agraria.

En un contexto de un creciente número de personas subalimentadas y los altísimos niveles de concentración de tierras, ambos con tendencia a agravarse en Paraguay, la falta de implementación de un programa de reforma agraria constituye una violación de la obligación del Estado paraguayo de realizar progresivamente el derecho a una alimentación adecuada. Sin la reforma agraria, las familias campesinas no pueden acceder a la tierra y a otros recursos productivos necesarios para trabajar de manera sostenible y vivir con dignidad.

Derecho a la verdad


En la visita a la comunidad y posterior conversatorio, Rubén Villalba, ex preso político por el caso Curuguaty e integrante de la Plataforma, enfatizó: “Es importante  la conciencia y la organización social para que los derechos humanos que se encuentren reconocidos por las leyes, pero que no son aplicados por las instituciones del Estado, realmente se cumplan para todo el pueblo.” Miembros de la comunidad resaltaron que para ellos la lucha por el derecho a la verdad y a la justicia sigue ya que los acontecimientos del 15 de junio 2012 y la muerte de las 17 personas nunca fueron investigadas de forma imparcial.
En un comunicado de la Plataforma Social de Derechos Humanos, Memoria y Democracia y FIAN, reivindican  al gobierno paraguayo llevar a cabo un investigación imparcial de los hechos del masacre de Curuguaty y poner fin a los desalojos forzosos, así como implementar una reforma agraria integral. Las organizaciones acompañarán a la comunidad de Marina kue hasta que se aclaren los hechos y hasta que las tierras de Marina kue estén en manos de los campesinos y las campesinas.

Ver el     comunicado de la Plataforma Social de Derechos Humanos, Memoria y Democracia y FIAN Internacional

Ver el     informe Conflictos Agrarios y Criminalización de Campesinos y Campesinas en Paraguay: El Caso Marina Kue y la “Masacre de Curuguaty”