| 04-07-2016

Más allá de la seguridad alimentaria: hacia la soberanía de los pueblos

La primera de las publicaciones de la serie mensual “La lucha por el derecho a la alimentación y a la nutrición” cruza las fronteras de la seguridad alimentaria y se adentra en la soberanía de los pueblos.

El derecho a la alimentación y a la nutrición sigue en evolución desde que fuera incluido en la Declaración Universal de Derechos Humanos. Pese a ello, no ha evolucionado lo suficiente para evitar que 795 millones de personas sufran de hambre y que nos enfrentemos a dos billones de casos de malnutrición, debido a desequilibrios en la alimentación — otra forma de hambre que afecta principalmente a los y las niñas y a las mujeres en edad reproductiva.

La comprensión actual del derecho a la alimentación está limitada a la dimensión nutricional de éste. ¿Qué implica realmente la “nutrición”? La alimentación no es una mera “medicina”, si no que es la expresión de un proceso social en el que el bienestar nutricional no es el fin último, sino de un requisito.

Al mismo tiempo, el rol de la mujer no se tiene normalmente en cuenta. A día de hoy, gran parte del hambre y la malnutrición se debe al hecho de que las mujeres siguen siendo tratadas  como ciudadanas de segunda clase en la mayor parte del mundo. ¿Es acaso posible asegurar el derecho a la alimentación a la nutrición para todos, dejando fuera la plena realización de los derechos de las mujeres? 

Lea     El derecho a la alimentación y a la nutrición. Más alla de la seguridad alimentaria, hacia la soberanía de los pueblos