| 08-03-2018

Acabemos con el abuso de las empresas sobre los derechos de las mujeres

Debemos abordar los vacíos legislativos que están impidiendo acabar con la impunidad y los abusos de las corporaciones sobre las vidas y los cuerpos de las mujeres.

Hace más de un siglo, aproximadamente unas 15.000 trabajadoras del sector textil salieron a la calle para reivindicar unas condiciones de trabajo decentes, lo que supuso un momento histórico sin precedentes. A pesar de que, desde entonces, las movilizaciones han continuado en todo el mundo,     las mujeres aún continúan sufriendo significativamente el impacto de los abusos de las empresas y la captura de los espacios políticos. El establecimiento de un tratado de las Naciones Unidas que regule las empresas transnacionales y otras empresas comerciales, el cual está en proceso de negociación, podría revertir y finalmente detener esta tendencia. 

El Día Internacional de la Mujer, firmemente enraizado en las luchas de las mujeres, es la ocasión perfecta para recordar que, este tratado vinculante es fundamental para no desviarnos del camino hacia la igualdad de género. Los Estados, si realmente desean defender los derechos de las mujeres, deben apoyar y participar de una manera constructiva en las negociaciones. 

Implicaciones del abuso de las empresas sobre las mujeres
Las operaciones comerciales a menudo generan unos impactos sobre hombres y mujeres desproporcionados e inesperados, como resultado de sus diferentes roles y derechos sociales, legales y culturales en base al género. Los proyectos empresariales pueden conllevar acaparamiento de tierras y desplazamientos forzados de comunidades, lo que puede generar un riesgo aun mayor de violencia de género, desnutrición, pérdida de apoyo social, de los vínculos culturales y de las oportunidades educativas para las mujeres. Las mujeres a menudo quedan excluidas de las consultas y de las decisiones que afectan al futuro de sus tierras, medios de subsistencia y comunidades, siendo también desacreditadas como defensoras de los derechos humanos. 

De forma similar, las mujeres trabajadoras siguen recibiendo unos salarios más bajos y deben lidiar con unos entornos de trabajo más precarios, aparte de la violencia sexual y de género. Estos contextos y violaciones de los derechos laborales obligan a muchas mujeres a abandonar el trabajo remunerado, lo que suele traducirse en un incremento de su carga de trabajo no remunerado en el hogar. 

Aparte de estos problemas y de muchas otras formas de abuso empresarial sobre los derechos humanos, las mujeres siguen enfrentando los mayores obstáculos a la hora de acceder a la justicia o a mecanismos de reparación. 

¿Poder sin responsabilidad?

La impunidad de las corporaciones en las violaciones de los derechos humanos es posible gracias a las lagunas normativas en las leyes nacionales e internacionales que, a su vez, se ven agravadas por la influencia que ejercen las corporaciones sobre los espacios de formulación de políticas. Las grandes empresas acumulan un enorme poder político y económico, a menudo superior al de los Estados. En la actualidad, los ingresos de las 3 corporaciones transnacionales más grandes superan el producto interior bruto de 110 países. La regulación de las actividades de estos poderosos actores es esencial para garantizar que no se priorice el lucro comercial sobre la realización de los derechos humanos y las necesidades de las personas, incluidos los de las mujeres y niñas.

Este tratado es fundamental para poder garantizar eficazmente la prevención, protección y reparación de los daños provocados por las empresas sobre comunidades y personas, y en particular sobre mujeres y niñas, ya que estas son a menudo las más afectadas. Los países que se enorgullezcan de ser defensores de los derechos de las mujeres y aspiren a promover la igualdad de género deben participar constructivamente en las negociaciones, ya que la ratificación del tratado es esencial para la plena realización de los derechos de las mujeres y niñas, así como para la implementación adecuada de otros instrumentos jurídicos que puedan afectarlas.

Puedes leer la declaración de las organizaciones feministas en el Consejo de los Derechos Humanos     aquí

Invitamos a los movimientos feministas, a las organizaciones defensoras de los derechos de la mujer y a todas sus aliadas, a que apoyen y se unan a     #Feminists4BindingTreaty.
Los medios de comunicación deben ponerse en contacto con     delrey(at)fian.org 

Regístrese     aquí para recibir actualizaciones sobre futuras movilizaciones en torno al instrumento internacional legalmente vinculante.