Las políticas del Estado hondureño erosionan los derechos económicos, sociales y culturales

Como paso previo a la celebración de la 58ª sesión del Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (CDESC) que hoy comienza, la Plataforma EPU ha presentado un informe alternativo al informe estatal de Honduras para su revisión por el Comité. Las conclusiones de dicho informe señalan a la actual política económica y a los modelos de desarrollo extractivo que dificultan el disfrute de los derechos humanos, incluyendo el derecho a la alimentación y la nutrición, y también a la inaceptable criminalización que sufren las personas que defienden los derechos humanos, y a la desigualdad y violencia que experimentan mujeres y niñas. Todo esto sucede dentro de un contexto de extrema pobreza y desequilibrio en la distribución de la riqueza que está empujando a muchas personas hacia situaciones de malnutrición. 

Según el informe alternativo, muchos proyectos son adjudicados sin el consentimiento libre e informado de las comunidades afectadas, incluso cuando se trata de territorios indígenas o ancestrales, lo que contraviene el Convenio núm. 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT). De acuerdo con este documento, numerosas concesiones han sido otorgadas a proyectos hidroeléctricos y de minería en áreas consideradas sagradas por los pueblos indígenas, o en zonas vitales para asegurar la subsistencia de las comunidades locales.

Las comunidades campesinas experimentan unas situaciones muy similares, y cada vez se enfrentan a un mayor número de desalojos forzosos. El conflicto agrario del Bajo Aguán ejemplifica claramente dicha situación:   Durante más de una década, diversas comunidades campesinas vienen luchando para poder acceder y recuperar las tierras adquiridas de manera irregular por los terratenientes. Dichas tendencias son fruto de un modelo de desarrollo que socava el disfrute de los derechos humanos. También son prueba de la violencia, intimidación y criminalización que es probable que enfrenten las personas que defienden los derechos humanos.

De hecho, aquellas personas que defienden los derechos relacionados con el medio natural, la tierra, la alimentación y la nutrición, son con bastante frecuencia perseguidas y criminalizadas. Esto ha quedado más que demostrado con el reciente asesinato de Berta Cáceres, una reconocida líder indígena de la etnia lenca, defensora de los derechos humanos y coordinadora general del Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras (COPINH), sucedido el 2 de marzo de este mismo año. Desafortunadamente este no es un caso aislado, ya que Honduras es uno de los  países más peligrosos del mundo para las personas defensoras de los derechos humanos. “Esto demuestra que los mecanismos disponibles en Honduras para la protección de estas personas son insuficientes. La inmensa mayoría de los casos quedan impunes”, lee el informe.

La desigualdad y la violencia sufrida por las mujeres son sistemáticas y estructurales, lo que les impide ejercitar sus derechos civiles, políticos, económicos, sociales y culturales, y disfrutar de una vida digna.  Tal y como se expresa en el informe, “El miedo, tanto en la esfera pública como privada, y la falta de responsabilidad jurídica por las violaciones de los derechos humanos de las mujeres son la norma general, y no la excepción”.
Y todo esto sigue desarrollándose frente a unos niveles de pobreza extremadamente altos y una desigual distribución de la riqueza, lo que acarrea un grave impacto sobre el derecho a la alimentación y la nutrición de los ciudadanos y ciudadanas de Honduras. Se estima que el 12.1% de la población sufre malnutrición, y que el 1.4% de los niños y niñas menores de cinco años sufren malnutrición aguda, el 5% obesidad, el 10% desnutrición global y el 31% desnutrición crónica. Esto se deja sentir especialmente entre los grupos más marginados, como por ejemplo entre las comunidades indígenas, en las que el 95% de la población menor de 14 años sufre malnutrición.

Puede descargar el informe aquí.

En cooperación con otras organizaciones, Las Brigadas Internacionales de Paz, la Plataforma Internacional contra la Impunidad y FIAN Internacional están organizando una mesa redonda para debatir la implementación de medidas y mecanismos para la protección de las personas que defienden los derechos económicos, sociales y culturales en Honduras. Este evento se celebrará en Ginebra el día 6 de junio a las 18:30. Puede encontrar mayor información aquí.

FIAN Internacional también organizará el día 8 de junio a las 18:00 horas un evento bajo el título ¿Quién es responsable del hambre?, en el que se abordará la realización del derecho a la alimentación y la nutrición en Burkina Faso, Honduras y Suecia.  Puede encontrar mayor información aquí.

 

NOTAS PARA LOS EDITORES/AS:

 

  • El informe fue preparado dentro del marco que ofrece la Plataforma EPU, formada por 54 movimientos sociales y organizaciones de desarrollo y derechos humanos de Honduras. FIAN Honduras, EMIH (Equipo de Monitoreo Independiente de Honduras), Foro de Mujeres por la Vida, Asociación LGTB Arcoíris de Honduras, y Movimiento Amplio por la Dignidad y la Justicia (MADJ) han contribuido con sus aportaciones en torno a diferentes derechos.
  • La Plataforma EPU fue establecida en 2014 con el objetivo de articular el trabajo de incidencia de las organizaciones de la sociedad civil hondureña de cara al segundo Examen Periódico Universal (EPU) del Estado de Honduras ante el Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas.  Sin embargo, la plataforma ha seguido permaneciendo como un espacio de articulación más allá de este proceso.

Una vez más, NO a la Agricultura ‘Climáticamente Inteligente’

La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) define la Agricultura Climáticamente Inteligente (CSA, por sus siglas en inglés) como un enfoque en el que se reorientan los sistemas agrícolas para apoyar el desarrollo y la seguridad alimentaria en un clima cambiante de una manera efectiva y sostenible. A pesar de las duras críticas expresadas por diversos sectores de la sociedad, incluyendo la comunidad científica, la CSA todavía cuenta con una alta consideración por parte de los responsables políticos. En la declaración que se publica, 320 grupos de la sociedad civil manifiestan una vez más su oposición a la Alianza Mundial por una Agricultura Climáticamente Inteligente (GACSA, por sus siglas en inglés).

Como expresado en sus declaraciones anteriores, los grupos de la sociedad civil subrayan que la definición de la agricultura climáticamente inteligente es demasiado amplia y poco específica, ya que podría permitir la inclusión de algunos métodos perjudiciales. No se incluye ningún criterio que defina con exactitud lo que es, o no, «inteligente». En este contexto, las grandes empresas de la agroindustria que promocionan el uso de fertilizantes sintéticos, la producción industrial de carne, y la agricultura industrial a gran escala, todos ellos reconocidos como grandes contribuidores del cambio climático y nocivos para la capacidad de recuperación de los sistemas agrícolas, podrían ser considerados -como la empresas mismas hacen, “climáticamente inteligentes”. Además, la declaración señala que la estructura de gobernanza de la GACSA no es clara, y por lo tanto podría generar graves problemas en materia de responsabilidad. 

Teniendo en cuenta que en la COP21 los líderes de la comunidad internacional firmarán un nuevo acuerdo, la declaración exige que los políticos se concentren en las soluciones que realmente puedan abordar la crisis alimentaria y climática, como por ejemplo la agroecología, la cual debería ser piedra angular de los marcos políticos a nivel internacional. Por este motivo, la sociedad civil insta a los gobiernos que no respalden la CSA y que no apoyen la financiación de ningún proyecto o programa bajo dicha denominación. 

Esta declaración es la tercera publicada por una alianza, cada vez mayor, de organizaciones de la sociedad civil que se oponen a la GACSA. FIAN Internacional ha firmado esta declaración, en conjunto con una larga lista de firmantes entre los que se incluyen La Vía Campesina (movimiento agrícola campesino más extendido), CIDSE, Greenpeace y Amigos de la Tierra.
«Si esta Alianza y el concepto de Agricultura Climáticamente Inteligente son legitimados por los gobiernos cómo la mejor forma para comenzar la transición hacia unos sistemas agrícolas sostenibles, incorporándolos en todos los acuerdos y foros internacionales, este hecho constituiría una seria amenaza para el futuro de la alimentación, la agricultura y nuestro planeta» advierte Bernd Nilles, Secretario General de CIDSE.

Para más información, lea la declaración completa.
En este enlace podrá encontrar declaraciones previas contra la CSA.   

Colombia, bajo el impacto de las minas de carbón

La región y las zonas circunvecinas, las cuales brindaban el sustento de la comunidad, son objeto de la explotación carbonífera por parte de tres grandes transnacionales. Rodeada por las minas, las empresas no han cumplido con el reasentamiento de la comunidad, el cual fue ordenado en el año 2010 para un plazo máximo de 2 años, por el estado colombiano.

A día de hoy, la comunidad cuenta con el apoyo de  varias organizaciones de derechos humanos, entre ellas FIAN International, en un proceso que busca exigir la garantía de esos derechos y que el estado colombiano y las empresas cumplan con sus obligaciones en la materia. Del mismo modo, respaldan a la comunidad en su justificado reclamo de que el reasentamiento se cumpla según lo decidido en el 2010, y que éste se realice de manera pronta, digna y atendiendo las aspiraciones y necesidades de la comunidad.

Un video reciente, producido por FIAN Colombia, indaga sobre el asunto, y relata el impacto de la explotación de las minas en las vidas de los habitantes de las comunidades afectadas, así como el estatus actual del caso.

Honduras: Violaciones de Derechos Humanos en el Bajo Agúan

Descargue aquí

La Misión fue compuesta por las redes y organizaciones internacionales siguientes:

APRODEV (Asociación de Agencias de Desarrollo ligadas al Concejo Mundial de
Iglesias)
CIFCA (Iniciativa de Copenhague para América Central y México)
FIAN Internacional (Organización Internacional por el Derecho a la Alimentación)
FIDH (Federación Internacional de Derechos Humanos)
Rel-UITA (Regional latinoamericana de la Unión Internacional de los Trabajadores
de la Alimentación, Agrícolas, Hoteles, Restaurantes, Tabaco y Afines)
Vía Campesina Internacional

Publicado en Julio 2011

 

India: Minería de carbón a cielo abierto amenaza a aldeanos de Kusum Tola, en el valle Karanpura, Jharkhand

La expansión de las actividades mineras de la compañía Central Coalfields Limited (CCL) supone una amenaza inmediata a la supervivencia de 1.000 personas indígenas enfrentándose al desalojo del pueblo de Kusum Tola, situado en el norte de la región Karapura en el estado indio de Jharkhand.  Explosiones fuertes en los pueblos alrededor ya están produciendo nubes de polvo dañino y grietas en los cimientos de las casa en Kusum Tola.  El desalojo es una grave violación del derecho a la alimentación de los/–as aldeanos/-as. Mientras tanto, el impacto de las operaciones mineras en las cuencas hidrográficas regionales les privará del acceso al agua y por lo tanto, es una violación de su derecho al agua. Las actividades mineras afectan de manera negativa a la habilidad de la gente de mantener sus medios de subsistencia, incluyendo las consecuencias del hambre y la malnutrición.

Este caso requiere su ACCIÓN URGENTE escribiendo al Primer Ministro de India, Sr. Manmohan Singh, para apoyar a los/-as aldeanos/-as en su resistencia contra los planes mineros de CCL, a los que apoya el gobierno indio.  Por favor envíe copias de su carta a Sra. Pratibha Patil, Presidente de India; Sr.Jairam Ramesh, Ministro de medioambiente y bosques y Sr. Arjun Munda, Ministro Principal de Jharkhand.

Guatemala – Balean a lideresa comunitaria – Deben suspenderse las actividades de la Mina Marlin

Guatemala, 15 de julio de 2010: El pasado 7 de julio, dos hombres desconocidos balearon la señora Diodora Antonia Hernández Cinto, lideresa comunitaria del movimiento opuesto a la mina Marlin, en su casa. El pasado el 20 de mayo del 2010, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) ha dictado medidas cautelares en favor de la vida e integridad personal de miembros de las comunidades, ordenando la suspensión de las actividades en la Mina Marlin, que pertenece a la empresa canadiense Goldcorp Inc. El 23 de junio, el gobierno de Guatemala declaró el 23 de junio del 2010 que va acatar las medidas dictadas por la CIDH. Sin embargo, sigue la violencia contra las comunidades. La empresa ha declarado que no va a ceder. Han pasado varias semanas, y aún hace falta que el gobierno implemente lo prometido.

Inversión en monocultivos viola derechos humanos y agrava el cambio climático

El Informe incluye múltiples testimonios que relatan las mencionadas violaciones a los derechos humanos y sus consecuencias, así como un análisis profundo, desde distintas perspectivas, sobre el tema de los monocultivos. El documento fue posible gracias a las contribuciones de una amplia gama de movimientos sociales, ONG, académicos y periodistas que ofrecen sus reflexiones desde su particular perspectiva, experiencia y área de conocimiento. Entre los autores y autoras podemos mencionar a la Relatora Especial de la ONU para el Derecho a una Vivienda Adecuada, Sra. Raquel Rolnik; a Inge Armbrecht, quien participó en el proceso de Evaluación Internacional de Ciencia y Tecnología en Agricultura para el Desarrollo -Assessment of Agricultural Science and Technology for Development (IAASTD); a Miguel Altieri de la Universidad de California en Berkeley y finalmente a Cristian Courtis, experto en derechos económicos, sociales y culturales que elaboró la presentación del Informe.

– En los últimos años se han producido numerosas publicaciones y estudios sobre monocultivos, agro-combustibles, y los problemas y conflictos asociados con ellos, sin embargo, pocos han sido escritos desde la perspectiva de los derechos humanos, razón por la cual encontramos necesario este Informe, asegura Maria Silvia Emanuelli, de la oficina de HIC-AL.

El modelo de  agricultura industrial ganó fuerza particularmente desde la década de 1950 gracias al apoyo del Estado y actualmente goza del respaldo masivo del sector privado. En décadas recientes, han aumentado las críticas a este sistema, al tiempo que los efectos negativos del mismo se han vuelto más evidentes.

– En el contexto de las crisis de energía, alimentos y cambio climático, es urgente llamar la atención sobre los graves problemas causados por el actual modelo de desarrollo, especialmente reflejado en la agricultura, asegura Sofía Monsalve, de FIAN Internacional.
La actual política global de agricultura y comercio, que promueve una agricultura basada en el monocultivo, ha sido diseñada principalmente por los gobiernos de Estados Unidos y por la Unión Europea. Los intereses empresariales de estos países están fuertemente reflejados en estas políticas, con impactos devastadores en los países del Sur.

– Nuestro deseo es que este Informe sirva como una importante herramienta para la difusión de información, y que incida en las políticas, dijo Francisco Contreras, de SAL.