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En este artículo se esbozan algunos elementos clave de un enfoque de la adquisición de tierras por expropiación basado en los derechos humanos.
Se muestra que la adquisición de tierras por expropiación procede a menudo con rapidez allí donde el poder político,económico y jurídico de quienes resultan directamente afectados es más débil. Si bien la expropiación debería ser un poderoso y beneficioso instrumento para las personas desfavorecidas, con frecuencia éstas son en realidad víctimas de ella. Los desahucios forzosos mediante la expropiación continúan aumentando; millones de personas son desahuciadas cada año, con graves, traumáticas consecuencias en las familias y las comunidades, las mujeres y los pobres. Aunque el derecho internacional relativo a los derechos humanos y muchas constituciones prohíben los desahucios forzosos, los regímenes de puesta en aplicación tienden a favorecer a quienes gozan de derechos de propiedad más sólidos, en particular los inversores extranjeros. Muchos casos demuestran también la naturaleza crecientemente "privada" de la adquisición pública, y ponen de relieve que en la práctica tiende a abusarse de la legislación sobre adquisición por expropiación, especialmente en lo relativo a la justificación, la participación y la compensación.
Por M. Langford and U. Halim
Malcolm Langford is research fellow at the Norwegian Centre on Human Rights, University of Oslo, Norway,and director, Hakijamii
Ujjaini Halim is coordinator of Food First Information and Action Network (FIAN), West Bengal, India
Publicado en Reforma Agraria 2008/1
Artículo en inglés
