![]() |
Las enormes desigualdades predominantes en la distribución de la propiedad de la tierra - desde América Latina hasta África subsahariana, pasando por el Sudeste Asiático - continúan siendo un motivo de profunda preocupación. De igual forma, en las zonas rurales se puede observar una tendencia hacia la reconcentración de la tenencia de la tierra y la reversión de procesos redistributivos impulsados en el marco de las reformas agrarias.
Actualmente se está desarrollando un preocupante proceso a nivel mundial: inversionistas privados y públicos extranjeros firman acuerdos con otros Estados para tomar posesión o asumir el control de grandes superficies de tierra (a menudo de más de 10.000 hectáreas y a veces incluso de más de medio millón), las cuales son de gran importancia para la soberanía alimentaria actual y futura de los países que las ceden. La Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) estima que sólo en África veinte millones de hectáreas fueron adquiridas por inversionistas extranjeros en los últimos tres años. Estos acuerdos, conocidos comúnmente como "acaparamientos de tierras", tendrán un grave impacto sobre la realización de los derechos humanos de las poblaciones locales, especialmente en lo relacionado con su derecho a una alimentación adecuada.
FIAN, junto con La Via Campesina y LRAN, llama por la prohibición del acaparamiento de tierras, y, entre otras medidas, de promover las Directrices de FAO sobre la Gobernanza Responsable de la Tenencia de la Tierra y los Recursos Naturales incluyendo en ellas provisiones que prohiban el acaparamiento de tierras.
