Estimado señor o señora:
La FAO estima que durante los últimos 3 años, 20 millones de hectáreas, sólo en Africa, han sido adquiridas por intereses extranjeros. Se ha puesto en marcha un proceso global en el cual inversionistas extranjeros públicos o privados llegan a acuerdos con los gobiernos para controlar terrenos extensos (muchos de estos acuerdos engloban más de 10.000 hectáreas y otros llegan a más de 500.000 hectáreas), los cuales son imprescindibles para la futura seguridad alimentaria de los países en cuestión. Estos acuerdos de adquisición de tierras a gran escala, más conocidos como acaparamiento de tierras, tendrán un impacto severo en los derechos humanos de la población local, sobre todo en el derecho a una alimentación adecuada. El acaparamiento de tierra - aún cuando no conlleva desalojos forzosos - niega la tierra a las comunidades locales, destruye sus medios de subsistencia, reduce el espacio de las políticas agrícolas que benefician a los/as campesinos/as, destruye los ecosistemas, acelera el calentamiento global y distorsiona el mercado favoreciendo intereses cada vez mas concentrados de la agroindustria y el mercado global, en vez de apoyar la agricultura sostenible de los/as campesinos/as para mercados regionales y locales y para las generaciones futuras. Por lo tanto, promover o permitir el acaparamiento de tierra viola el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales. Además, tampoco respeta la Declaración de la ONU sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas.
Como respuesta al aumento reciente en la acaparamiento de tierras, el Banco Mundial recientemente ha acabado un estudio sobre la adquisición de tierras agrícolas a gran escala en 20 países y a la vez está promoviendo, en conjunto con la FAO, FIDA y UNCTAD, unos principios que guiarán sus propias operaciones y las reacciones de los gobiernos y otros implicados en la adquisición de tierras a gran escala. Dado el nivel bajo de inversiones en la agricultura, particularmente en Africa, se argumenta que cualquier inversión - pública o privada - en países de rentas bajas y zonas rurales es positiva en principio y que el cumplimiento de ciertos estándares harán de estos acuerdos una oportunidad seguramente beneficioso para la población local.
Estos principios no cumplirán sus objetivos aparentes. En realidad intentan legitimar el acaparamiento de tierras. Facilitar el control extranjero a largo plazo de las tierras de cultivo de las comunidades rurales es totalmente inaceptable sin importar qué normas se sigan. Los principios del Banco Mundial, que son de seguimiento voluntario para el sector privado, pretenden distraer del hecho de que lo imprescindible en este momento son políticas públicas radicalmente nuevas, obligatorias y efectivas que regulen diversos ámbitos de la inversión, el mercado financiero y la agricultura para poder superar las múltiples crisis que generan estos intereses creados en la alimentación, la sostenibilidad agrícola y el clima.
Los pasos a seguir son bien conocidos: Aumentar las bases económicas de campesino/as, sin tierra y comunidades indígenas asegurándoles acceso seguro y suficiente a la tierra, el agua, créditos y mercados locales para que puedan producir alimentos. Invertir substancialmente en agricultura ecológica para el campesinado, combinando conocimientos modernos y tradicionales sobre sistemas agrícolas sostenibles. Para mejorar el rendimiento de los cultivos hace falta otro tipo de inversión muy distinto: menos aportaciones de capitales, y más conocimiento, información y técnicas. Se necesita más capacitación y formación sobre la conservación de recursos y el uso de tecnologías que mejoren la producción bajo el control de las comunidades locales.
Como una persona dedicada al nivel internacional al respeto de los derechos humanos, quisiera rogarle urgentemente que:
- Tome medidas en su esfera de influencia para parar inmediatamente el acaparamiento de tierras.
- Rechace los principios del Banco Mundial sobre las inversiones agrícolas responsables.
- Tome medidas en su esfera de influencia para llevar a cabo las recomendaciones de la Conferencia Internacional sobre Reforma Agraria y Desarrolla Rural (CIRADR) y las recomendaciones de la Evaluación Internacional del Papel del Conocimiento, la Ciencia y la Tecnología en el Desarrollo Agrícola (IAASTD).
Por favor, manténgame informado/a sobre las medidas que usted tome al respecto.
Atentamente,